THE RIME OF THE ANCIENT MARINER



En 1.984 se publica POWERSLAVE, uno de los mejores álbumes de Iron Maiden.

Una grandeza musical que contiene otra maravilla. Su último corte se titula The Rime of the Ancient Mariner. Sí amigos, para quien disfrute del romanticismo del siglo XIX esta magnífica canción tributaria de la poesía del mismo título publicada en 1798 y cuyo autor es Samuel Taylor Coleridge, poeta romántico inglés.

La canción nos habla de un viejo marinero condenado a narrar durante toda su vida la terrible historia que le aconteció al matar a un albatros. Una letra llena de simbología que nos sumerge en un turbulento sueño, o mejor llamarle pesadilla, en la que los marineros de una tripulación sufren el castigo de ser cómplices del viejo marinero por matar al ave. ¿Qué significa el albatros? ¿Dios? ¿La esperanza? El simbolismo del albatros me llama poderosamente la atención. La pérdida de la esperanza y como tal, una vida de castigo y penurias, no sé…

El caso es que cuando oí la canción me alegró que un grupo como Iron Maiden rindieran tal tributo a uno de mis poetas preferidos. Aconsejo su audición pero especialmente la puesta en escena de la misma. Contemplar a Bruce Dickinson en el papel del viejo marinero es algo digno de un Señor del Rock como él. Uno de los mejores vocalistas que nos ha dado el mundo del Rock.

2 comentarios

Dani dijo...

Hola Benet.

Gran blog, sin duda alguna. Ilustras magníficamente toda una etapa de la música y sus iconos musicales, que también son los tuyos, y algunos los míos también.
Sientes la pasión por la música y lo transmites. Suena todo tan auténtico que es muy fácil abstraerse leyéndote, y casi se oyen las notas de las piezas que describes mientras buceamos por tus descripciones.
Te animo a no dejarlo! Mis más sinceras felicitaciones!

Al hilo de Iron Maiden, compartiré contigo una anécdota de mi adolescencia.
Soy más popero que rockero, algo ecléctico musicalmente, y tengo que reconocer que mis inicios en el gusto por la música vino de la mano del tecnopop de principios de los 80s. La mayoría de aquello que determinaba incluso mi forma de vestir de la época no ha resistido el paso del tiempo y ahora me evoca bien poco, con la excepción de aquellas piezas que me retrotraen a instantes del pasado, como aromas emocionales asociados a algún recuerdo. Pues bien, en aquella época la mayoría de mis amigos (aún los conservo) compartíamos los mismos gustos musicales, y era toda una herejía para nosotros el hard rock. Lo asociábamos a la antítesis del tecnopop. Tan sofisticados, modernos y divinos éramos, que nos perdimos la oportunidad de incorporar en nuestra memoria musical (esa que se forja a edades tempranas y que luego es difícil, si no imposible, sustituir, y que en tal caso ya no es memoria ni forja sino artificial intento de incorporación) grandes joyas del rock. El día que oí por primera vez a Iron Maiden recuerdo que me fascinaron sus colores vocales, las guitarras duras y la percusión. Pero era tabú. Así que me compré aquel álbum ('Piece of Mind', creo que era), me deleitaba escuchándolo, y lo guardaba bien mezclado entre el resto de mis discos para camuflarlo. Hasta que un buen día, un buen amigo lo descubrió mientras navegaba por mi estantería. Me miró con ojos escandalizados, yo pensando 'tierra trágame... a ver cómo salgo de ésta', y de repente me espetó: 'qué callado te lo tenías, cabroncete... pero son buenos estos peludos!'. Así que pude salir del armario con la tranquilidad de quien se sabe comprendido por su entorno.
Y ahí empezó una nueva etapa, creo, o quizás ya había comenzado antes, pero el cerebro necesita ponerle comienzo y fin a las cosas, no sé. Y en esa nueva etapa, como un emblema, David Bowie. Pero esto ya te lo contaré otro día...

Escribe alguna vez algo sobre Bowie, si te apetece. Déjame adivinar... seguro que algún álbum o tema suelto te fascina, mientras que otros te dejan indiferente o incluso aborreces... a que sí? Creo que es un proceso bastante común.

Nos vemos!
Dani.

Benet García dijo...

Hola Dani,

lo primero, gracias por tu comentario. Te animo a seguir opinando.
En cuanto a Bowie, ya tengo pensado un artículo.
Lo postearé en breve.

Un abrazo,