SEATTLE REVISITED (I): EL MOVIMIENTO QUE REVOLUCIONÓ LOS 90

SEATTLE REVISITED






































Hace tiempo que le voy dando a la cabeza sobre si escribir o no acerca de ciertas bandas que revolucionaron los 90. Aquella década supuso un revulsivo para el rock que, seamos sinceros, era necesario. Si los 70 vieron como nacía el fenómeno punk como movimiento contestatario a lo que consideraban un 'aburguesamiento' y, en consecuencia, una pérdida del valor que, para ellos, debía tener el rock; en los 90, el grunge producía un efecto parecido. Aunque la década de los 80 tuvo muy buenos momentos musicales, algo tenía que cambiar. El rock, como la sociedad, debe tener algo parecido a una revolución latente. Este concepto tan hegeliano se produce de tanto en tanto como método higienizante hacia lo que se puede considerar un acomodo y, en consecuencia, una pérdida de creatividad.
Lo curioso en el caso del movimiento llamado grunge, término que únicamente voy a utilizar para ayudar a localizar en el tiempo y en el espacio (Seattle) este colectivo musical y que intentaré utilizar lo menos posible por razones que más adelante explicaré, es que se da en una zona muy concreta, Seattle, ya que, como un Big Bang, explotó desde esta ciudad para darse a conocer en todo el mundo. Lo que se dio en aquella ciudad del noroeste de los Estados Unidos a principios de los noventa es algo que me cuesta explicar.  Aún hoy me resulta extraño que en una ciudad que no llega al millón de habitantes pueda surgir esa explosión de arte y creatividad. Sea lo que fuere, en aquella lluviosa y fría ciudad se dieron las perfectas condiciones para que un grupo de jóvenes rebeldes e inconformistas empezaran a escribir y a componer para acabar dando uno de los momentos musicalmente más creativos de la historia del rock.



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