Si no el mejor disco de Pink Floyd, sí el más vendido. The Dark Side of the Moon no podía faltar de ninguna manera en esta serie de 'imprescindibles'. ¿Calificarlo como mejor disco de la banda? posiblemente, aunque siempre he tenido mi corazón entre éste y Meddle (1971) con lo que no me atrevo a tal afirmación. Lo que sí no tiene discusión posible es que estamos ante uno de los mejores momentos musicales que se hayan alcanzado. Una obra maestra de principio a fin, pero una obra que iba a romper moldes.
Hasta entonces, el sonido de Pink Floyd estaba más asociado a algo más lejano, no terrenal y más cercano a la ciencia ficción. Lejos quedaban las influencias de Syd Barrett y la música de Pink Floyd se consolidaba con álbumes épicos como Atom Heart Mother y el inenarrable e impresionante Meddle (http://www.rockfloyd.com/2010/06/pink-floyd-meddle.html), pero The Dark Side of the Moon iba a ser la puerta de entrada a un cambio: todo se iba a volver más terrenal. Se dejaban de lado los platillos volantes y otras referencias a la ciencia ficción para dar paso a temas mucho más terrenales como la locura, el dinero, el inexorable paso del tiempo, etc. The Dark Side of the Moon abre la puerta a un concepto que se consolidará más tarde con Wish You Were Here y Animals: al de las máquinas, el militarismo y otras distopías orwellianas que culminarían en The Wall.
Generales en Us and Them, dinero como origen del mal (Is the root of all evil today) en Money, el inexorable camino hacia el final en Time, la locura y la demencia en Brain Damage...Con todo, The Dark Side of the Moon aún es amable. Los sonidos todavía no alcanzan la dureza del siguiente Wish You Were Here y, ni mucho menos, la crudeza de Animals. Es mucho más dulce.
Un punto que no quiero dejar pasar es el del excelente sonido de este álbum. Sonido que se consiguió gracias al, por entonces ingeniero de sonido, Alan Parsons. A él le debemos todo aquel conjunto de relojes, cajas registradoras y otros elementos que pudieran parecer extraños. Toda una excelencia.
Y por último, una nota curiosa y que ya hace mucho tiempo leí en aquel libro de referencia titulado La Odisea de Pink Floyd, escrito por Nicholas Schaffner y en el que cita los parecidos de algunas de las piezas con otras de The Beatles, sobre todo de Abbey Road.
El escritor compara y llega a la conclusión del parecido en las armonías vocales de Sun King en Us and Them y también de los riffs de guitarra de I Want You (She's so Heavy) en Eclipse. Todas ellas, canciones del álbum Abbey Road. También compara Dear Prudence de The Beatles con Brain Damage.
Es cierto que en ciertos riffs hay un parecido pero prefiero que valoréis estas referencias.
Generales en Us and Them, dinero como origen del mal (Is the root of all evil today) en Money, el inexorable camino hacia el final en Time, la locura y la demencia en Brain Damage...Con todo, The Dark Side of the Moon aún es amable. Los sonidos todavía no alcanzan la dureza del siguiente Wish You Were Here y, ni mucho menos, la crudeza de Animals. Es mucho más dulce.
Un punto que no quiero dejar pasar es el del excelente sonido de este álbum. Sonido que se consiguió gracias al, por entonces ingeniero de sonido, Alan Parsons. A él le debemos todo aquel conjunto de relojes, cajas registradoras y otros elementos que pudieran parecer extraños. Toda una excelencia.
Y por último, una nota curiosa y que ya hace mucho tiempo leí en aquel libro de referencia titulado La Odisea de Pink Floyd, escrito por Nicholas Schaffner y en el que cita los parecidos de algunas de las piezas con otras de The Beatles, sobre todo de Abbey Road.
El escritor compara y llega a la conclusión del parecido en las armonías vocales de Sun King en Us and Them y también de los riffs de guitarra de I Want You (She's so Heavy) en Eclipse. Todas ellas, canciones del álbum Abbey Road. También compara Dear Prudence de The Beatles con Brain Damage.
Es cierto que en ciertos riffs hay un parecido pero prefiero que valoréis estas referencias.
La portada es algo que tampoco pasa desapercibido. No es de las mejores que yo haya visto, desde luego, pero enigmática lo es un rato. Como ya venía siendo habitual en Pink Floyd, el diseño corrió a cargo de Hipgnosis. El vinilo original incluía un poster del grupo y una foto que Storm Thorgerson (Hipgnosis) hizo de noche en Egipto.
En definitiva, uno de los mejores álbumes de toda la historia del Rock. Un álbum totalmente imprescindible que este año cumple ya su cuarenta aniversario.

.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)



.jpg)
.jpg)
.jpg)

.jpg)

.jpg)
.jpg)
.jpg)




.jpg)



.jpg)
.jpg)



.jpg)











.jpg)






