LOS IMPRESCINDIBLES DEL ROCK PROGRESIVO (LXXXIX): PINK FLOYD 'THE PIPER AT THE GATES OF DAWN'

the piper at the gates of dawn



No es la gran obra de Pink Floyd y, posiblemente no esté entre tres más destacados, pero el primer álbum de Pink Floyd ha de formar parte de los discos cuya escucha resulta ineludible. Primero, porqué para muchos (incluso diría que muchísimos), sí es de lo mejor y eso hay que tenerlo en cuenta; segundo, porqué este disco es producto de la genialidad de Syd Barrett y, eso sí, le da una consideración especial.

La opera prima de los Pink Floyd y excelso ejemplo de la psicodelia, es un producto resultante del momento cultural que se vivía en el Londres de 1967. La efervescencia cultural, acelerada o no por el uso exhaustivo de sustancias como el LSD, provocaban en cerebros, ya de por sí privilegiados como el de Syd Barrett, un aumento de la potencialidad del lado derecho del cerebro al alcance de pocos mortales; si no, rallando los límites de una racionalidad más o menos aceptada socialmente.

Pero, vamos por partes: lo primero es ver el caldo que salía de aquella efervescencia cultural dominada musicalmente, o al menos muy influenciada por lo que hacían The Beatles. De hecho, ¿hubiera nacido The Piper At The Gates Of Dawn sin discos como Revolver? Lo que sí es cierto y sabido son las conexiones entre los de Liverpool y los interestelares Pink Floyd. En el mismo año 1967 aparecía Sgt.Pepper's Lonely Heart Club's Band con significativos aportes en las técnicas de grabación a los que los chicos de Syd Barrett no eran ajenos. 

pink floyd


Quizás mucho ya estuviera hecho por The Beatles pero, una cosa es cierto y es que Pink Floyd llevaron la experimentación hacia límites que The Beatles no hubieran hecho jamás. Cuando uno escucha por primera vez Astronomy Domine ya se da cuenta de que está ante algo diferente; hacia un paso más. Y muy posiblemente, no hubiera sido posible sin la presencia de Syd Barrett. Sabido es que su personalidad era incompatible con la dirección musical de Roger Waters o Nick Mason pero, reconozcamos que The Piper es una gran obra que no hubiera nacido sin él.

syd barrett

Por mi parte, tengo que agradecer la presencia posterior de David Gilmour ya que, yo al menos, no entiendo Pink Floyd sin este genio de la guitarra. Sin Syd no hubiera habido The Piper pero sin Gilmour, una obra como Meddle no existiría y ahí, lo siento por los seguidores acérrimos de Syd Barrett, no perdono.
Pero, dejando hoy la excelsa obra de 1971 y que ya comenté en su día, The Piper At The Gates Of Dawn surge a finales de los convulsos y supercreativos sesenta para demostrar, con un paso de gigante, que se podía ir mucho más allá de lo hecho. Pink Floyd dieron una gran vuelta de tuerca a lo experimentado por The Beatles y abre una nueva etapa musical, lo que lo convierte en imprescindible en toda colección.




3 comentarios

Sergio DS dijo...

Lo has descrito perfectamente.
Subrayo: ¡IMPRESCINDIBLE!.

Saludos.

javierfuzzy.blogspot.com dijo...

Para servidor es la obra CUMBRE de Pink Floyd. Tuve la suerte de adquirirla el año 74 en el doble "A Nice Pair" y me dejó totalmente poseído. Poco tiempo antes había comprado el "Dark Side Of The Moon" (mi primer disco de la banda) y pensaba que era difícil superar algo así). Fue escuchar el "The Piper..." y decirme (y sigo afirmando) que es lo mejor que han hecho jamás, y que una vez fuera Syd, sin en absoluto desmerecer la obra (¡como hacerlo!) posterior de la banda, ya es otra cosa, muy grande pero más formal, menos locura.
Muy merecida la entrada.
Saludos,
JdG

Benet dijo...

Muchas gracias a los dos por vuestras aportaciones.